19.12.07

Desánimo.

I'll join with black despair against my soul,
and to myself become an enemy.
(SHAKESPEARE, Richard III.)


Me hiere la idea de estar solo. Y sin embargo no me importa. Estoy rodeado de personas. Conocidos anónimos, con vidas ocultas como la mía. Rostros que reconozco todos los días, inexpugnables. ¿Qué pensamientos llenaran sus cabezas? ¿Cuál será su excusa, su disculpa para justificar su existencia? Es sencillo imaginarla> No tienen ninguna. Viven atareados, embrutecidos por las necesidades, los deseos.
Leo a Cioran>
”He querido suprimir en mí las razones que invocan los hombres para existir y para actuar. He querido llegar a ser indeciblemente normal, y heme aquí en el alelamiento, en el mismo plano que los idiotas y tan vacío como ellos.” [1]

¿A qué conclusión puedo llegar?

La estupidez humana no tiene límites, al menos eso dijo alguna vez Einstein, es infinita. Semejante afirmación invita inevitablemente a la desidia. ¿Qué puede ser de un hombre agobiado bajo el peso de semejante verdad, y que día tras día tiene oportunidad de confirmarla? La respuesta más factible por supuesto es la indolencia o la desesperación. Sin embargo no descartemos tan rápidamente la profundidad de esta sentencia. La estupidez en cada hombre tiene raíces tan abismales que, sin importar toda la evidencia acumulada en una vida, la suma toda de su experiencia no es suficiente para evitar que el sea participe activo de ella.

Desear. El acto más infame en la historia de la humanidad. La más simple alusión al querer nos compromete. Nadie puede justificar una posición inconforme ante la vida sin una bala en el cráneo de por medio. Las palabras y las letras no son más que una patética exhibición de descontento insulso. De nuestra garganta no deben surgir voces, sino gritos, estertores agonizantes como reclamo valido a nuestra insatisfacción. Si al menos estuviéramos seguros de nuestros anhelos, por otra parte… La vida como fenómeno presente es insoportable, solo en la idealización de un [(mejor)] futuro podemos tolerarla. No deseamos morir, eso es seguro. Hace ya tanto que hubiéramos completado la tarea.

Hay pocas cosas que inspiren tanta pretensión del humano como su cultura, su inteligencia. El humano estúpido tal cual es, no es más que un animal. Un simio y nada más. Carece de origen y/o destino divino. La especie completa podría desaparecer y con ella toda su fatuidad, y el cosmos permanecería inmutable. En todas sus facetas el humano es capaz de caracterizarse por esa presunción absurda. Desde el individuo más insignificante hasta un complejo organizado como lo es un estado, una raza. Todos nos creemos importantes… Intrínseca petulancia, pestilencia del ser.

Existen cientos de filosofías, religiones, perspectivas, revelaciones, que reclaman la solución al problema de la vida (¡¿qué problema?!), que proponen un Weltanschauung. Pero deberíamos tomar en cuenta que una pregunta abierta, como lo es el sentido o importancia de la existencia, nos permite plantear cualquier respuesta por absurda o incoherente que pueda ser. Cualquier vulgaridad, imprudencia, o sandez puede ser formulada para su solución.

En ningún momento el hombre es tan engreído como cuando se atreve tímida o jactanciosamente a exponer una solución a esta interrogante. El momento cumbre de su estupidez es este, o quizá más probablemente aquel en que se convence, o convence a los otros de la autenticidad de su tesis, de su alegato. Es como si en ese momento fuerzas ocultas, prepotentes, terribles, se burlaran de las capacidades intelectuales del hombre, permitiéndole el recurso a la imbecilidad para salvaguardarle de la astenia producto del nihilismo.

Es claro también, que no nos importa la verdad. En la medida en que una mentira se ajuste a nuestras necesidades la preferimos sobre la franqueza. Es así como logramos sortear la consciencia de nuestra nulidad.
Cito a Nietzsche>

“En los hombres alcanza su punto culminante este arte de fingir; aquí el engaño, la adulación, la mentira y el fraude, la murmuración, la farsa, el vivir del brillo ajeno, el enmascaramiento, el convencionalismo encubridor, la escenificación ante los demás y ante uno mismo, en una palabra, el revoloteo incesante alrededor de la llama de la vanidad es hasta tal punto regla y ley, que apenas hay nada tan inaudito como el hecho de que haya podido surgir entre los hombres una inclinación sincera y pura hacia la verdad.” [2]

Estupidez, mentiras, necesidad, pedantería. La existencia está repleta de podredumbre. Basta una mirada a las ciudades, parodias patéticas del infierno. Y el humano ¡ay el humano! El pobre infeliz condenado a sobrevivir en ellas. Y sin embargo el grotesco apetito, la insana avidez de vida por encima de todas las evidencias. El deseo es inmortal y universal. La libido es suficiente para excusar la abyección humana, la bajeza de su condición, lo inconcebible e insoportable de su situación, la ambición suficiente para condenar al hombre al fracaso. Se dice de los epilépticos que durante el clímax de sus convulsiones alcanzan una revelación ignota para el humano promedio: Todo está justificado, la miseria, el odio, el sufrimiento, la perfidia, la ignominia, la perversión, la estulticia, todo está justificado. Lástima que tal conmoción sea solo fugaz y efímera.
Kierkegaard>

“Lejos de consolar al desesperado, el fracaso de su desesperación para destruirse es, por el contrario, una tortura que reaviva su rencor, su ojeriza; pues acumulando incesantemente en la actualidad desesperación pasada, desespera de no poder devorarse, de aniquilarse, ni de deshacerse de su yo.” [3]

Coqueteamos con la imagen de un suicidio, con una autoinmolación tan atroz como la de un esquizofrénico, con la idea de una apoteosis trágica para esta vida fútil y vana, y no logramos nunca abstraernos de las palabras y de la realidad. Nada tan sencillo como un suicidio, nada tan natural y nada tan inconcebible empero.

[1] Brevario de Podredumbre. Emile Cioran.
[2] Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Federico Nietzsche.
[3] Tratado de la Desesperación. Søren Kierkegaard.

16.12.07

Ennui


Descriptions of a gone world.

It looks as though it were finished. Well, I'll take up these things and move on. Things will happen elsewhere. Things are always happening. It seems wherever I go there is drama. People are like lice – they get under your skin and bury themselves there. You scratch and scratch until the blood comes, but you can't get permanently deloused. Everywhere I go people are making a mess of their lives. Everyone has his private tragedy. It's in the blood now – misfortune, ennui, grief, suicide. The atmosphere is saturated with disaster, frustration, futility. Scratch and scratch – until there's no skin left. However, the effect upon me is exhilarating. Instead of being discouraged, or depressed, I enjoy it. I am crying for more and more disasters, for bigger calamities, for grander failures. I want the whole world to be out of whack, I want everyone to scratch himself to death. Tropic of Cancer, Miller.

16.11.07

Pathétique.

superbement isoler
languissant d'amour.

Placidamente, conformista e indolente, me dejo llevar. El tiempo avanza irreversible mientras observo taciturno mi decadencia. ¿Qué me queda?
Con un mínimo de perspicacia todo hombre, sin importar su imbécilidad o negligencia, debería reconocerse absurdo. Una farsa día a día se teje frente a sus ojos. La futilidad del individuo tiene un origen tan abismal que de común la olvidamos.
El alcance de mi voluntad es la medida por la cual sere juzgado. El imperativo categórico de Kant dice: "poder, es deber". Ergo, no hay excusa. Sólo la incapacidad puede arguír un subterfugio.
Nací en una sociedad mediocre, enormes vicios profundamente arraigados la someten.
¡Para que seguir! Son mis carencias aquello que me define.

L'illumination, déception foudroyante, dispense une certitude qui transforme le détrompé en délivré. Cioran.

13.11.07

...

There is enough treachery, hatred, violence,
absurdity in the average human being
to supply any given army on any given day.
Bukowski.

Erostratus, incapaz de inmortalizar su nombre a través virtuosas cualidades, hizo arder en llamas el templo de Éfeso; inútiles fueron todos los esfuerzos para evitar que su nombre se divulgara. Penas y castigos no evitaron su fama, sólo la propiciaron aún más. Su memoria trascendió plasmada en forma indeleble en la historia.
No era para menos: Semejante genialidad no desmerecía la gloria humana.

10.11.07

amor fati


Sin luz,
Como sombras,
Las almas de los hombres
Ardiendo en llamas de terrenales pasiones
Desaparecen, para siempre,
De esta vida pasajera.

Yasunari Kawabata.


Credo quia absurdum.
Mi verdadero camino comienza en mi ocaso.

1.11.07

In Vino Veritas.


Soy un intelectual fracasado. Un idiota con pretensiones.
El alcohol, como desinhibidor se reduce a un placer trivial en mí. Soy incapaz de realizar esa comunión humana que produce su intoxicación. No importa la cantidad ni las circunstancias, el efecto es el mismo: la depresión, la abulia.
Me encuentro un tanto embriagado. Hablemos de mí. Tengo 20 años. Mi neurosis alcanza enormes proporciones supongo. Soy mexicano, ergo mediocre.
Conozco a una chica. Mi desideratum es su cuerpo. Ella, bastante más instruida en la vida, sabe lo que quiero: Con pleno gozo en su sadismo, me lo niega. El deseo me atormenta; es hermosa. Conserva todas aquellas cualidades necesarias para engañar a un hombre, sin embargo es un ser prosaico, estúpido. Y sin embargo tan superior a mí.
La mayoría, a mi edad conoce, sabe. De una u otra forma ha alcanzado ese éxtasis ilusorio. El cuerpo humano no es una incógnita para ellos. Lentamente me convenzo de algo> Soy diferente, extraño, mantengo todas las abyectas características de un espíritu vil. La singularidad no aporta cualidades positivas a mi ser.
Por supuesto conozco mi error: Me rebajo por su amor. Pido a desesperados gritos ese asqueroso anhelo: Su sexo. No es culpa mia, la necesidad me forza a actuar irracionalmente.
Estoy seguro no conseguiré nada, ni esta vez, ni nunca. Cada mujer que conozco reconoce en mí la decadencia. Se limita a jugar conmigo y a pesar de la lástima o compasión que inspiro me evita, tras cierto período, metódicamente. No habrá diferencia con ella.

Estoy harto, imploro por una bala en mi temporal izquierdo, que destrocé un hueso y desgarre un par de músculos. Nada más.


17.10.07

Eros.



La irresoluble perversión del ser es eterna, inmutable.
Nacemos malditos.


Amor, Sexo: conceptos íntimamente relacionados; atroces y sublimes a un tiempo.
El amor, por una parte es comúnmente idealizado. Considerado como un sentimiento in abstracto, se le atribuyen comúnmente las mejores características posibles. A lo mas, se le otorga la cualidad de trágico (lo trágico siempre es bello). Al mismo tiempo, bajo una mirada objetiva se le pueda reducir a una hortera sensación, a una necesidad o a un placer… Ahí entra en juego el sexo. Ambivalentemente se confunden y se mezclan los conceptos. Un poco más mundano, el sexo suele ser menos complicado. Es reducido a un simple acto, que sin embargo es muy posible sea la cúspide del amor, su consumación.


Es imposible imponer condiciones, la sexualidad humana tiene carácter de ubicua, solo siendo un asceta consumado (se rumora) es posible trascenderla. Para el hombre medio, la sexualidad se le presenta irreversible y constante, como un problema o un castigo, peor aun… como una necesidad. La mayoría sin embargo enmudece y disfruta.

Mientas uno se encuentra solo es bastante sencillo satisfacer las necesidades físicas. Fuera de la soledad empiezan los problemas. La sociedad exige al adulto promedio una pareja. ¿Qué mejor? Envilezcámonos.

“Toda inclinación tierna, por etérea que afecte ser, sumerge todas sus raíces en el instinto natural de los sexos, y hasta no es otra cosa más que este instinto especializado, determinado, individualizado por completo. […] Pues no se trata más que de una cosa muy sencilla; sólo se trata, de que cada macho se ayunte con su hembra.” Schopenhauer

Instigándonos a cometer otro error, la libido siempre presente, atormentándonos, envenenándonos con pasión por la vida, nos encadena al samsara, nos obliga a cometer el más mortal y despreciable de los pecados: la procreación de un nuevo ser.

[Avoir commis tous les crimes, hormis celui d'être père. Cioran]

Freud y la corriente psicoanalítica presentan al sexo como el factor volitivo esencial.
“La conducta sexual fluye desde las profundidades de nuestra naturaleza, […] es el núcleo central de la voluntad”
El amor según esta concepción no pasa de ser una mera degeneración del instinto primario. El egoísmo tiene en cada hombre raíces tan hondas, que los motivos egoístas son los únicos con que puede contarse de seguro para excitar la actividad de un ser individual. Cierto es que la especie tiene sobre el individuo un derecho anterior, más inmediato y más considerable que la individualidad efímera. Sin embargo, cuando es preciso que el individuo obre y se sacrifique por el sostenimiento y el desarrollo de la especie, le cuesta trabajo a su inteligencia, dirigida toda ella hacia las aspiraciones individuales, comprender la necesidad de ese sacrificio y someterse a él en seguida. Para alcanzar su fin es preciso, pues, que la Naturaleza embauque al individuo con alguna añagaza, en virtud de la cual vea, como un iluso, su propia ventura en lo que en realidad sólo es el bien de la especie. El individuo se hace así esclavo inconsciente de la Naturaleza en el momento en que sólo cree obedecer a sus propios deseos. Una pura quimera, al punto desvanecida, flota ante sus ojos y le hace obrar. Esta ilusión no es más que el instinto. En la mayoría de los casos representa el sentido de la especie, los intereses de la especie ante la voluntad. Pero como aquí la voluntad se ha hecho individual, debe ser engañada, de tal suerte, que perciba por el sentido del individuo los propósitos que sobre ella tiene el sentido de la especie, el impulso de la vida.

Sin embargo, a pesar de todas las evidencias, seguiremos buscando. El amor, o su simple alusión, ejerce sobre nosotros la mas grande y mayor influencia conocida. Es el factor esencial de toda existencia, la verdadera farsa: aquella verdaderamente insuperable.

Taedium Vitae [O. Wilde.]

o stab my youth with desperate knives, to wear
This paltry age's gaudy livery,
To let each base hand filch my treasury,
To mesh my soul within a woman's hair,
And be mere Fortune's lackeyed groom,
- I swear I love it not! these things are less to me
Than the thin foam that frets upon the sea,
Less than the thistledown of summer air
Which hath no seed: better to stand aloof
Far from these slanderous fools who mock my life
Knowing me not, better the lowliest roof
Fit for the meanest hind to sojourn in,
Than to go back to that hoarse cave of strife
Where my white soul first kissed the mouth of sin.

12.10.07

El furor maldito ante la humillación de ser sólo un hombre.


Esa sensación,
En mi cabeza; un cerebro, gritando, deseando.
El dice: Hay oportunidad, no abdiques.
Ser un simio, y nada más -no es tan malo, podría ser peor-.
Mas en la decadente secuencia de mi vida nada se traduce en una mejora,
Por el contrario.
En el fondo, siempre, una sola, seguridad aterradora:
[¡todo es una ilusión, sólo el sufrimiento existe!].
[¡todo es una ilusión, sólo el sufrimiento existe!].
[¡todo es una ilusión, sólo el sufrimiento existe!].
Monólogos callados,
de lánguidas convicciones,
convincentes.
Soliloquios y absoluta soledad.
Una soga, un revolver,
dulces lenitivos:
mis placeres.
Ηδονή,
efímera felicidad,
comprometiendome de nuevo,
en el embelesamiento de lo mundano.



10.10.07

Optimistic

"That which is not dead can eternal lie,
And with strange aeons even death may die."

HP Lovecraft


Engreída, como embelesada por su propia estupidez, la raza humana convencida de su origen (o mas probablemente su destino) divino, cree en su progreso. Fatua y arrogante tiraniza en pos de la persecución de sus deseos, en búsqueda de la verdad, - de su verdad -.

Como simple y basta idea, la humanidad es meramente abstracta, inexistente; Sus componentes, los individuos, no pasan de ser meros fantoches embrutecidos por constantes estímulos, interminables exigencias, supuestas responsabilidades. Incapaces de pensar por si mismos, se limitan a imitar y a repetir. Continúan, ingenuos, las aviesas pulsaciones de su consciencia, cumpliendo un oscuro designio. La ineluctable degeneración de su entorno es aceptada radicalmente, como algo inevitable. Las pulsaciones vitales a través de los hombres y su esclavitud ante el deseo, cumplen así su propósito: subliman la maldad, el odio, perfeccionan a la vida.

Celebremos pues, el inexorable progreso de la existencia; esta cada día tiende a tornarse un poco mas gris, mas cruel, mas inhumana. Trasciende al bípedo implume.

18.9.07

Misantropismo.


he thought, D.D. What is D.D., and he asked
and they told him it meant Done Damned
Light in August
William Faulkner



No es que odie al humano promedio, empero me desagrada. Soy incapaz de desarrollar empatia naturalmente; necesito de un catalizador que excite mi egoísmo, que incite mi grotesco interés. Fuerzas subconscientes definen mi personalidad; oscuras, terribles, incontrolables provocan mi hastió. Personas aquí, allá, por todas partes. Inútiles y absurdas, complacientes en su fracaso. Inconscientes, talvez, de su mediocridad, recordándome la mía. ¿A que espantoso lugar he caído? Ambivalente el dolor y la gloria se mezclan.

La desilusión de la vida, de los hombres, de mi mismo, me fue revelada tan pronto; no había solución alguna: sería un infeliz. Trate de negar mi destino, y sólo logre negarme. Rápidamente la desilusión se transformo en desidia, y después en simple indiferencia. No merezco su compasión, -en el fondo me encuentro en placida complacencia conmigo mismo- ansío su desprecio...


Tu situación es abominable –me decía a mi mismo-, pero no puede ser otra; no tienes otra salida; no podrás cambiar nunca, porque, aunque tuvieras el tiempo y la fe necesarios para ello, no querrías convertirte en otro hombre. Por otra parte aunque quisieras cambiar, no podrías. ¿En que otra cosa te convertirías? ¡Quizá no hay ninguna! Fedor D.




16.9.07

[desechable, instrancendente, transitorio]


La vida siguió así, y no era peor que otras vidas.




Una bitácora. Efímero recurso contra el olvido y el tiempo.

Apáticos días transcurren sin variaciones, indistinguibles. Siguiendo un curso no definido, asfixiándome en indolencia pura. Uno y otro, todos siempre el mismo. El mundo girando inexorablemente absorto en ideales, objetivos y mentiras casí justificables, colapsando, precipitándose en aceleración constante a mi alrededor con furia cada vez más frenética, mientras yo, yo permanezco en paz absoluta, en insoportable calma.





15.9.07

El deseo inconsciente es inmortal.

y si te quiero, ¿qué te importa?
Goethe.

La libido ahí, siempre presente; desmintiendo, fastidiando todas nuestras idílicas pretensiones. Recordándonos la vulgaridad animal de nuestro deseo, rebajándonos al éxtasis lubrico de dos soledades amandose.

31.8.07

Pasotismo Lúdico.

Mi misantropismo, no suele estar en contradicción con mi necesidad de relaciones humanas, ellas son simplemente el producto de la rutina, del habito de vivir en una supuesta sociedad Bastante consciente estoy de la infranqueable barrera de la individualidad. No necesito imaginarme o proponerme ostracista; naturalmente lo soy. No hay comunicación, no hay contacto, y esa noción de comunión con los otros, tan frecuente en los simios gregarios, no es más que el ilusorio resultado de la autosugestión incesante de una mentira, muy necesaria para algunos por cierto. Por mi parte, trato de mantener una posición objetiva. Socializar se traduce en falsear, distorsionar, eludir nuestra propia esencia a favor de un reflejo mental paralelamente falso, que es el otro. Ese otro, que es los otros, que Sartre, denomina acertadamente (parte de) el infierno.
El triunfo y la gloria, la admiración humana, suelen estar repletas de sentido para el hombre promedio. Parecen según su burda comprensión, fines verdaderamente dignos de un esfuerzo. Pero, si la búsqueda del triunfo, es una aceptación tácita de la podredumbre de la existencia humana, de una ausencia que busca dejar de sérlo. Y la gloria, es un meramente un subjetivismo de la percepción, ergo algo inexistente e intangible. ¿Quién entonces podría argüir que la admiración humana tiene algo valor?, ¿no es algo grotesca en realidad? Ningún hombre es digno de admiración ni de desprecio en verdad. Empero a admiración tiene caracteristicas más repugnantes. Es la alabanza idiota de los primates descerebrados, a un símil de ellos, que creen (por injustificadas razones) superior. El desprecio en cambio, también injustificado, nace del narcisismo humano, y se traduce en la cruel vulgaridad del tormento al débil o al extraño.

Y como Buk diría:
Estas y otras cosas demuestran que la vida gira sobre un eje podrido.

29.8.07

Dark, unfeeling and unloving powers determine human destiny.*

¿Qué expresar? ¿Qué estertor gritar agonicamente cuando se esta tan repleto de mierda por dentro?

*Freud.

25.8.07

Liebe.

Solo escucha. En el placer supremo resuena el grito de espanto.

21.8.07

Anyway have you feel the course of disgrace?

La voluntad según Nietxche y Schopenhauer es el noúmeno, la cosa en sí, la substancia que conforma la realidad. Ambos concuerdan en que esta no tiene ningún fin en particular, sino el de perpetuarse.
La diferencia entre ambas filosofías radica en la perspectiva. Para Schopenhauer der wille es un valor negativo, una tortura, una condena, la larga agonía infinita inexorable. Para Nietxche, la voluntad es terrible, grotesca, inhumana, y sin embargo hermosa. No sigue preceptos racionales ni de orden y bajo ditirambos danza. El hombre es un fantoche bajo sus pulsaciones, un fútil recurso desechable en su eterno devenir. Los limites y deseos de esa voluntad son incomprensibles, irracionales y del todo ineluctables.
Es por esto que ciertos hombres deben de trascender ciertos límites. Lindes que en verdad no deberían ser cruzados.
Uno encuentra especial placer en el desprecio, en la sangre, en la ira, o en el sufrimiento; en rebasar los límites morales y del sentido común, y encuentra su alegría en las actividades más licenciosas. Conociendo de antemano el repulsivo resultado de sus actos, los acepta. Responsabilizado de ellos, con frio cálculo procura aumentarlos. Hedonismo o cinismo, estoicismo, nihilismo, religión o filosofía, todo sistema humano es útil, todo sistema humano tiene el mismo fin: La degradación del ser. Y vamos, ya en serio. ¿Quién puede en verdad jactarse de ser bello, no digamos ya físicamente sino al menos espiritualmente*? Narcisismo, ¿talvéz?
El llanto por la desastrosa inocencia perdida nunca es ya suficiente. En serio, hace rato que le hemos encontrado gusto.

“(…)las lágrimas? Son deliciosas, ¿no es cierto?, porque tienen el sabor del vinagre. Se dirían las lágrimas de la que ama apasionadamente; pero las lágrimas del niño dan más placer al paladar.” Lautremont.

Bajo la más estricta perspectiva Nietxchiana: Citando: “La existencia humana es una especie de error” de Schopenhauer sigue siendo del todo correcta.
Es un hecho, el mundo está hastiado, harto. No condenemos pues los actos de los hombres, el ocio y el vicio, la vida: la brutalidad de la experiencia los ha envilecido.

*espiritualmente; claro, una de farsas más extendidas…

20.8.07

un doux suicide [le retour à rien]

La máxima libertad, la única; aquella que se prepara para anularse a sí misma. Hermoso, prepotente…. inalcanzable, el deseo del abrupto final me consume. La apoteosis suicida me está vedada; soy un cobarde.
Soy falso, soy pretensioso y fatuo. Soy humano.

Ó: Soy un enfermo. Soy un malvado. Soy un hombre desagradable.*

En palabras de Dostoievski.

19.8.07

Aleph, alpha: nought, nought, one.

Exquisita indolencia:
lenta agonía que me consume
imperceptiblemente,
entre terrenales placeres y desidias.


Al termino de cada semana se me presenta el mismo inconveniente, la misma tortura: La angustia ante la ausencia de actividad. El ocio y el placer envilecen, y negándome a una vida social, caigo presa de ellos. Inútil me intuyo, solo esperando el reinicio de las convenciones humanas; escuela y trabajo, responsabilidades producto de un contrato social de facto, en el que entrego parte de mi vida a cambio de un poco de distracción, para eludirme, para olvidarme, al menos en parte, al menos un rato.
No hay peor existencia que una sin sentido, vacía de actividades, inmutable, silenciosa y atrozmente solitaria.
“No hay necesidad de fuego, el infierno son los otros” dijo Sartre; Enorme equivocación en un existencialista, el verdadero infierno es uno mismo. El infierno soy yo.


*Schopenhauer.

17.8.07

Life: An Inquiry Into the Nature of Pain.

"I do not point to the evil and pain of existence
with the finger of reproach,
but rather entertain the hope that life
may one day become more evil
and more full of suffering
than it has ever been."

Friedrich Nietzsche(1844-1900)


El sufrimiento eleva dijo Dostoievski. Y estaba en lo correcto. No hay mayor placer, que el placer en la desesperación. En toda melancolía, rabia, angustia, frustración se encuentra siempre escondida la voluptuosidad del ser sufriente que se afirma con más fuerza, que se desgarra y grita luchando en una batalla perdida de antemano.

"To those human beings who are of any concern to me I wish suffering, desolation, sickness, ill-treatment, indignities - I wish that they should not remain unfamiliar with profound self-contempt, the torture of self-mistrust, the wretchedness of the vanquished: I have no pity for them, because I wish them the only thing that can prove today whether one is worth anything or not - that one endures."(The Will to Power)

Mi nombre es alguien y cualquiera.

Mi fracaso y mi hortera mediocridad, son resultados, responsabilidades de carácter individual; empero, no soy culpable. Existo, sin mas, cómo un mero espectro [revenant]. He sido dotado, de vida, de raciocinio; mas no de propósito. Y cómo buen ejemplo del simio gregario me dejo arrastrar por la monotonia de la costumbre, por el habito pobre de repetir. El genio se define (y diferencia) por su individualidad, yo, carezco de ella. Condenado a nacer, a vivir, a desaparecer y disolverme entre hombres comunes, prosaicos, anodinos.

No importa.
La existencia humana es vulgar en todas sus formas.
Sthepen Dedalus knew it.

Give up the moody broodings, -he say- at least for a while.

14.8.07

Hell might afford my miseries a shelter.


Hay cientos cómo yo. Personas que escriben sin nada que decir en verdad; embrutecidos por la información, el entretenimiento, la vida. Obligados a seguir sin un verdadero fin en absoluto. Absurdos, inútiles, superfluos y excesivos.

Vos te creés importante, ¿no es así?




Por supuesto lo eres. ( Pobre diablo. )